La puerta

Eran extraños hasta que un día se abrió una puerta entre los dos. A veces, sin llamar se abría y surgían miradas valientes.  A veces, rompían el silencio con palabras cobardes. Y un día comenzó a brotar una luz  con un halo diferente que les  llenaba de energía  y les completaba.

Entonces, cuando la puerta estaba cerrada los dos desconocidos empezaron a echarse de menos y deseaban que  aquella puerta estuviera abierta más tiempo para descubrir más de lo que había al otro lado.

En el silencio, ella podía escuchar la música que él tocaba, y él podía leer los versos que ella le escribía. La puerta se preguntaba si ambos sentían lo mismo y fue testigo de cómo se habían convertido en cómplices de un amor tímido pero sincero.

Y sin permiso, un día la música atrapó los versos.  Y sin permiso nació un amor imperfecto.

Entonces, la puerta desapareció.

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La puerta

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