Entrevista a Manu San Félix: “Una publicación científica se caracteriza siempre por su rigor”

“Una publicación científica se caracteriza siempre por su rigor. Y luego el sentido de contribuir, de poner a disposición de la sociedad ese conocimiento para conseguir un mundo mejor.”

Manu San Félix es un científico español reconocido internacionalmente. Biólogo marino,  explorador en National Geographic, e impulsor del proyecto “ Salvemos el Mediterráneo”

Profesión: Biólogo marino con una cámara
Un lugar en el mundo:  Islas de Diego Ramírez, Chile.
Un libro: Aventuras y Exploraciones Submarinas de Hans Haas
Una película:  La leyenda del indomable
Una canción:  Little Village – Van Morrison
En redes sociales:
Twitter: la única que uso y muy poco es Instagram: manusanfelix
Linkedin: sé que estoy pero no lo uso

¿Cuál ha sido tu trayectoria? 
Después de terminar la carrera de CC biológicas dediqué 4 años a mi tesis doctoral sobre la foca monje del Mediterráneo que no llegué a terminar porque me mudé a vivir a Formentera para abrir una escuela de buceo. Allí me dediqué con pasión e intensidad a bucear, a la imagen submarina y a la biología. Tengo buenos resultados ya que gano dos premios internacionales de fotografía importantes y eso me puso en el candelero, aunque yo no fui consciente de ello. La consecuencia es que me llama National Geographic, Enric Sala, para el proyecto Pristine Seas donde estoy desde el año 2009.

¿Cómo es un día de Manu San Félix?
Tengo dos rutinas de día, la de cuando estoy en casa y la de cuando estoy de expedición con NG. Para las expediciones paso entre 80 y 100, a veces hasta 140 días al año embarcado en el océano muy lejos de casa y ahí cada día paso entre 3 y 5 horas debajo del agua haciendo mi trabajo. A bordo los días pasan rápido cuando estoy en el agua y lentos cuando estoy y echo de menos a mi familia.

Cuando estoy en casa hay días que los que dedico a mi trabajo personal en la oficina: escribo proyectos, edito imágenes, etc. Y otros días que los dedico a salir al mar a bucear y sacar imágenes . En ambos casos compagino el trabajo con mi entrenamiento personal y el tiempo con mi familia.

¿Cómo llegaste a trabajar con National Geographic? ¿Y cómo es trabajar con una de las publicaciones más prestigiosas del mundo?
Contactó conmigo Enric Sala, un biólogo español que lleva unos 30 años viviendo en Estados Unidos y que seguía la pista de mi trabajo. Me llamó para el proyecto que iniciaba y que hoy es Pristine Seas, donde llevo 11 años.

NG es conocida por su publicación principal, la revista, que es un parte muy pequeña de lo que realmente es NG. Hay mucha gente que no sabe que es una sociedad sin ánimo de lucro de 130 años de antigüedad con objetivos altruistas que son: la investigación, la exploración, la educación, contar historias y la estrategia por el planeta.

¿Qué requisitos debe tener una publicación científica?

Sin duda alguna lo primero es el rigor. Y luego el sentido de contribuir, de poner a disposición de la sociedad ese conocimiento para conseguir un mundo mejor.

¿Cuál ha sido el reportaje de National Geographic de una expedición en la que has hecho que más te ha gustado?
Buff, que difícil. Si tengo que elegir un trabajo me quedo con lo que grabé en mi expedición a Palau que es un sitio de una belleza espectacular. Un laberinto de islas y canales cubiertos de una frondosa selva y bajo el agua maravillosos arrecifes de coral, tiburones, mantas, tortugas, nautilus,… y muchos pecios de la Segunda Guerra Mundial (aviones japoneses, barcos, etc.)

Has ganado dos de los premios más prestigiosos de fotografía submarina:
Wildlife Photographer of the Year (Londres, 2004) y World Underwater Festival (Antibes, Francia 2005).

¿Qué hacen especiales estas fotografías?
Por supuesto que quien decide que una foto es más especial que otra es el jurado. A mi me gustan las fotografías que cuando la ves te transmiten una historia y si a eso se une la belleza  cómo imagen entonces tienes una fotografía especial

Imagino que has vivido situaciones complicadas, crisis que han podido poner en peligro tu vida ¿ qué has aprendido de estas situaciones? Y ¿qué  hay que tener en cuenta para afrontarlas y salir adelante?
Bueno en 39 años buceando he hecho miles de inmersiones y en muchos sitios y por supuesto he vivido alguna vez situaciones apuradas, aunque reconozco que no me gusta hablar de ellas para no preocupar a los que me aprecian. Cuando te encuentras en una situación delicada son muy importante una serie de cosas para salir de ella:  tranquilidad, tener seguridad en ti mismo que se consigue estando bien entrenado y yendo bien equipado y lo más importante de todo es anticiparte para ver el peligro antes de que no haya marcha atrás. Y eso se consigue con experiencia y manteniendo el rigor y siguiendo siempre los protocolos de seguridad. A mi no me gusta dejar cabos sueltos, si planificas bien disminuyes mucho el riesgo de accidentes.

Anticipación, preparación,  tranquilidad, tener seguridad en sí mismo,y estar bien equipados son imprescindibles frente a las crisis

¿Cuál es el lugar del  mundo en el que más te ha gustado bucear? ¿qué le hace especial?
Me ha encantado bucear en la misma punta del Cabo de Hornos y al día siguiente en las Islas de Diego Ramírez. Bucear allí es casi imposible por las durísimas condiciones. Ya solo navegar por esa zona es complicado. Unos días antes de bucear soplaban vientos de 240 kilómetros por hora. El farero y su familia llegan a estar un mes sin poder salir fuera por los fuertes vientos. No en vano, a esa zona la llamamos los marinos por sus vientos los cuarenta rugientes, los cincuenta bramadores y los sesenta aulladores.

¿Cuáles son los principales proyectos en los que participas en estos momentos?
Ahora estoy con un ambicioso proyecto personal para inspirar e impulsar la recuperación del Mediterráneo. El proyecto consiste en aplicar en un lugar, Formentera, el conocimiento y la tecnología que tenemos para hacer una correcta gestión marina: pesca responsable, consumo 0 del pescado, depuración de las aguas residuales, turismo náutico no impactante, etc.

¿En qué  consiste  el proyecto Salvemos el Mediterráneo?
Es un proyecto muy ambicioso pero necesario porque tenemos que ponernos ya manos a la obra para recuperar el Mediterráneo.

Abordar de golpe el proyecto de recuperar el Mediterráneo me parece muy complejo. Sin embargo hacer las cosas bien en un sitio pequeño, concreto, donde se verá que esas medidas son positivas para la economía y para la calidad de vida de las personas me parece una buena idea que puede inspirar a otros sitios a imitarlo. Si conseguimos hacerlo bien en ese sitio elegido, en el año 2030 puede parecerse más a como era en 1950 que a como es ahora en el 2020.

¿En qué consiste el proyecto Pristine Seas?
Este proyecto es una idea original de Enric Sala, director del proyecto. Consiste en realizar expediciones a lugares remotos y prístinos para protegerlos. Se trata de poner a resguardo las últimas joyas naturales de los mares y océanos del planeta. Con la ambición de llegar a un 30% del océano protegido para el 2030.

¿Cómo consideras de importante  la comunicación en un proyecto científico?
Es fundamental hoy en día comunicar bien el porqué de un proyecto. Según la ONU hemos agotado más del 90% de los caladeros de pesca. Hemos matado el 90% de los grandes peces del planeta, dato ya publicado y auditado. En el Mediterráneo, hemos exterminado el 99% de los tiburones, lo que está produciendo grandes desequilibrios (bloom de medusas, llegada de especies invasoras, epidemias entre especies…). Todas estas cifras son terribles. Tenemos una montaña de datos científicos que evidencian una situación que es muy preocupante y muy amenazadora para el futuro del planeta y de la humanidad. Ahora es el momento de saber comunicarlo con el mensaje positivo que de que podemos revertir la situación. Si todo esto lo comunicas bien los mismos pescadores entienden que para seguir pescando necesitan proteger.

Tenemos una situación muy preocupante en el planeta pero el mensaje positivo es que podemos revertir la situación

¿Cuál ha sido la que consideras tu mayor aportación científica?
Creo que mi mayor aportación como biólogo ha sido comunicar la importancia de la posidonia para mejorar su protección, hacer llegar a la sociedad toda esa información científica que teníamos los biólogos y la sociedad ignoraba sobre la importancia de esta planta. Elaboré el informe de las praderas de posidonia que contribuyó a que la UNESCO declarará las praderas del Parque Natural de Ses Salines como el primer Patrimonio de la Humanidad del Mar Mediterráneo. La posidonia aporta entre el 50 y el 70 por ciento del oxígeno que respiramos en el planeta.

Pero como contribución puramente científica, mi más relevante aportación pienso que fueron todas las muestras de sangre que recogí durante años de decenas de tortugas marinas saliendo al mar abierto para tomarlas. Esto posibilitó un estudio genético en colaboración con la Universidad de Barcelona gracias al cual hemos sabido que el 80% de las tortugas que nadan en aguas de Baleares han nacido en las playas de Florida. El resultado de este trabajo ha generado varias publicaciones en revistas científicas internacionales como Marine Biology o Marine Progress Ecology.

 ¿Cómo podemos cuidar el mar desde nuestras casas?

Como personas nuestra contribución es muy importante si tenemos un  comportamiento impecable y hacemos cosas que son fundamentales como separar y reciclar la basura.

Es cierto que es un rollo, no es lo que a uno le apetece hacer para ayudar al mar. Es poco emocionante pero es importantísimo. A todos nos gustaría cosas más atractivas como salvar delfines o ballenas pero tenemos que ser conscientes lo importante que es nuestra actitud a nivel individual. Es también importante que vayamos aprendiendo a consumir las especies cuya pesca es sostenible. Pero para eso es necesaria la ayuda de la ciencia y de la comunicación para que esa información llegue a los ciudadanos.

En esta situación excepcional  en la que tenemos que luchar contra el Coronavirus, desde tu experiencia como científico ¿ Cómo podemos luchar contra esta pandemia?
Es muy evidente la relación entre esta pandemia y el maltrato que ejercemos a la naturaleza. Es algo que ya hemos visto en epidemias anteriores: el SARS, el SIDA, el MERS… todos son virus que procenden de animales salvajes y llegan a nosotros como causa de la destrucción de sus hábitats y de matar animales salvajes para su consumo. Hay numerosas publicaciones que relacionan claramente una naturaleza bien conservada con un menor riesgo de pandemias, lo cual es bastante lógico. Todos sabemos que estamos construyendo un planeta insano, contaminamos el aire y el agua, estamos calentando la atmósfera y los océanos y eliminamos muchas especies (la ONU ya ha publicado que en este siglo 1 millón de especies se enfrentan a la extinción). Nuestro planeta, era un máquina perfecta engranada a lo largo de millones de años de evolución. Cada especie tenía su sitio, su ambiente. Nosotros estamos cambiando ese orden natural y eso además de imprudente es muy poco inteligente.

 

¿Cuál es tu cara B?
En mi cara B me preocupan mucho las desigualdades sociales en el mundo en que vivimos. Y no puedo evitar ver una relación entre la pobreza y miseria que hay en el mundo y la mayoría de los problemas de conservación de la naturaleza. Los proyectos de conservación y ayuda humanitaria deberían ir de la mano y espero que en un futuro próximo sea así.

A nivel personal a medida que pasan los años y soy consciente de mis defectos me esfuerzo para pulirlos, para ser mejor persona. Normalmente se dice que con los años es más difícil cambiar. Si uno piensa así se acomoda y con los años empeoras como persona. Yo pienso al contrario, que con las años debemos mejorar porque conocemos bien nuestros defectos si observamos lo que hacemos mal para no volver a cometer esos errores. En definitiva en nuestra mano está elegir ser como el vino, que mejora con el tiempo. Creo que ese es el camino para ser feliz en el día a día.

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