Abrazando la luna

Había luna llena
que irradiaba luz blanca y pura
Ella se quedó mirándola y pensó en él
en qué estaría haciendo en aquel momento,
y si él podría estar viendo la misma luna
que ocupaba con presencia
la noche vacía y sola.
Entonces ella extendió sus manos para tocarla
y en el mismo instante sintió que él desde el otro lado tocaba sus manos.
Y los dos se quedaron dormidos abrazando la luna.

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Abrazando la luna